Dosis perfecta...
Tienes esa esencia tan singular, como un ángel,
tan dócil a pausas, que dejas ser dominada, con sutileza,
dominante, con ese carácter tan particular, hecha fiera...
Sensual, con esa picardía, muerdes mis labios,
mi dulce delirio, con ese dolorcito, tan sublime;
no obstante, tienes esa paz, que llena mi alma,
que me eleva, en ese particular silencio de tus abrazos...
Eres tan dulce, tan tierna, quien diría que habría una niña,
encerrada en ese monumento de mujer, que engalana;
con toques de frialdad, que entumecen mi corazón en un instante,
paralizas a pausas lentas, ese ritmo singular de mis latidos...
Tienes lo que endulza el amargo de un café por las mañanas,
y el toque final de un día soleado, cual brisa por el atardecer,
tienes el paso inesperado, de una noche romántica...
La llave secreta de un baúl, que encierra tanta mística en su ser;
la dosis perfecta, cual droga esencial, adicción mortal,
sutil, llena de misterio, mirada particular y finita...
Y aunque digas que tus ojos son un libro abierto,
aun siento que tengo un mundo, aun por conquistar...
Equilibrio entre lo dulce y amargo del tiempo,
con esa presencia, que transforman mis días,
que podría resultar, si en ocasiones es inesperado,
tanto que ni el mismo tiempo, tiene razón del segundo pasado...
en ocasiones misterio sin resolver, pero que tiene solución,
desordenas mi tiempo, me pones de cabeza y luego de pie...
Tu sensualidad me transporta, con solo una vocal,
consonantes no obstante, mi vida en lo particular,
con movimientos, que no cuentan en realidad,
besos, abrazos o ese arranque voraz de tu excitación...
y bajas de ese fulgor, a una tierna nena, que no dice mas,
que con solo mirarla, me llena de paz...
extremadamente eres la dosis perfecta, de lo que hubo y habrá,
como esa sal que requiere el mar, para ser lo que es,
o el oxigeno necesario para poder respirar...
Dosis perfecta, cual receta, cual ingrediente secreto,
que da luz, paz, descanso y que mueve todo,
¡Sí!, como pausa total de un huracán que no pide permiso,
que eleva, pero que deja todo en su lugar,
cual lluvia que marca y al mismo tiempo se va,
para luego pedir mas, para que regreses...
si, con ese saborcito a buscarte y volver por ti...
así, eres tu... dosis perfecta...

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