Te tuve una mañana...
Te tuve una mañana, viendo esa sonrisa sonrojada en tus mejillas,
como las veces en que te hice el amor, cristales empañados;
tus besos ya no son los mismos, parecen tener otro rocio,
como una brisa extraña pero silenciosa, que invita a salir...
Pero me gustas aun, como para admirarte por las noches al dormir,
ver ese hermoso rostro, ¡Si! aun guardo recuerdos de nuestro verano;
Me encantas, por que de mi piel te llevas el cincuenta por ciento,
el otro cincuenta de mi vida, mi pasión intensa, mi deseo...
Te tuve una mañana y aun tengo ese saborcito a ti,
es extraño pero ni con el alcohol se ha borrado, tampoco quiero,
recuerdo que me hace sentir que estoy vivo, al menos desde otro plano...
Ya sé que a otros hablas de mi, pero soy consecuente como mis actos,
como aquel que te robo un beso y no te llevo al cielo, como lo haría yo;
por que hasta ahora no ha llegado rey que tumbe mi palacio,
ni peón valiente que acabe con mi escenario, llamalo como quieras...
Te tuve una mañana y aun sé que tu piel me extraña,
así te la tires de dura, compartiendo tu desinteres en mi;
pero te entiendo yo ya estuve en ese mismo lugar, bajo ese mismo barco;
buscas decepcionarte de mi, para que te duela menos y me odies mas,
pero aun me tiene fascinado ese movimiento pelvico tuyo, cuando te marco,
cuando sacas todo eso de mi, hasta el ultimo suspiro...
Por que sé que tus manos aun me buscan, me desean,
pero permite darte la razón, bajare tal vez la guardia y me ire lentamente;
para que te des cuenta que puedo actuar desde mi egoismo, mi posesión...
Te tuve una mañana, como nadie... nunca nadie podrá tenerte,
por que seré sincero, nada se compara a los amaneceres conmigo,
lo singular del tocar tu piel y el que sientas mi respiración por tu espalda,
cosquilleo que eleva tu dopamina, tu oxitocina a niveles inesperados,
sin duda puedo llevarte al cielo y bajarte al infierno de mis mas bajos pesamientos,
tu dueño, tu verdugo, el posesor de todo lo tuyo, hasta de ese sutil movimiento...
¡Si! justo como el que acabas de sentir al momento de leer esto...
Te tuve una mañana y si deseas le explicas a él,
al que quiere conquistar lo que ya es mio por derecho y lo sabes,
que para llegar a zona extranjera, ni con pasaporte llegará,
a menos que seas tu quien le de pase libre,
mantengo mis dudas, mas no mi certeza... ¡Si!, llamalo como quieras...
Aceptale otra invitación, otra cita a ciegas...
ve y verifica si con el paso del tiempo, del gusto pasas al sabor,
ese mismo sabor que hoy tengo en mi boca, la misma que no será con nadie,
con nada de lo que tú busques, ni aqui, ni allá... ni en ningun lugar...

Comentarios