Dime una vez mas...
Sumido en el carrusel de mis pensamientos,
vuelca otra vez, ese detalle efímero de tu silueta,
esa causa tan extraña, que me envuelve en tus líos...
No me causa extrañes, si mi boca vuelve a gritar tu nombre,
a menudo sueño contigo, que sueños, ¡Dios!,
que del chispazo del recuerdo, me muerdo los labios...
Me quieres dices, como si hubiera hecho algo reprochable,
mas reprochable, seria apagar este fuego que llevo aquí dentro,
no, no necesito que sientas lastima, yo solo me curo...
¡Espera!, me llamas, no entiendo,
¡No!, porque me quieres saber otra vez de mi,
porque buscas en mi voz, tu refugio...
Sabes lo que yo siento, no me mates,
no acabes con lo poco o mucho que llevo aquí dentro,
¡No!, entiéndeme, porque yo no entiendo nada...
Luego, busco una excusa tonta, para volver hablarte,
¡Si!, soy un tonto, por volver a buscar esperanzas en tu sonrisa,
calma, no te sientas mal, hoy no fue un buen día...
Mírame, como si fuera la ultima vez, con un adiós,
que mis ojos se enjuaguen en mi propias lagrimas,
si, pero esta vez son de felicidad...
Me preguntas, ¿Que pasa?, luego suspiras,
sonrió lentamente y luego miro tu rostro, sonrojado,
no te miento, somos dos locos incomprendidos...
Tu, por amar a otro, sin amarlo dos veces, como lo haces conmigo,
y yo por quererte por primera vez, sin amarte tres veces,
dame dos de tres, tu amor, sin amar a dos...
Sin amar a dos...
¡Si!, maldita sea, sin amar a dos...
