El estanque de los recuerdos...
Hoy pensando en el silencio profundo de un día dorado,
un momento tenue, una mirada triste, mi yo en la nada,
creyendo en las palabras aquellas,
que una ves dijiste, se las lleva el viento,
pero que vuelven sin creer, en el sentimiento;
aquellas cosas que se dicen sin pensar,
como lanzas que atraviesan un corazón si piedad,
pero que ni el tiempo y su virtud puede olvidar,
me refugio en el cause de un rió sin final,
¡no!, no son lagrimas, es el llanto de mi alma,
que en medio de su propio silencio llora sin cesar...
no es tristeza, no es melancolía,
son tan solo malos recuerdos que te da la vida,
no es pánico a la vida, ni a vivir ni a morir,
es quizás, perder con el tiempo tu sonrisa,
y tener que resignarme a mi desdicha;
ya se que no debo pensar, mas bien olvidar,
pero el recuerdo se vuelve aun mas grande,
cuando tú, me trates de olvidar,
¡no!, no es que muera,
es tan solo una pena escondida,
como un retrato antiguo, que se empolva,
como el camino agreste, que no tiene sentido...
Hoy ya no existe silencio, ni miradas,
ni sonrisas, ni un lamento que me cuente ti,
mas en mi sombra escondida,
ya desahuciada, por el tiempo cruel de la vida,
me dirige al estanque final de mis recuerdos,
al abismo triste de la realidad, mi melancolía...
