Ruido
El atmosfera se llena del turbante vacilo de la vida,
una cruda inquietud de lagunas,
esbeltas lunas llenas de temores,
sorprenden el silencio y su paz,
como quien diera la hora en el tiempo,
ducha incomprensible de mares extraños,
surtido de lo que ni el pensamiento sostiene,
como lo que se escribe y no se entiende,
ruido que domina, creciente, creciente…
Sumergido en lo áspero y tenue,
violeta mi capacidad, mi astucia,
no soy el rey del silencio, mi paz,
soy el mediático precio de la vida,
aquello que no respira, que vive,
no me sostengo, por fuerzas extrañas,
no soy capaz de salir del viento,
soy como el ruido, como tu lamento,
me comprendes a veces,
crees que estoy loco, desde que amanece,
no me meditas, solo te silencias en tu sin saber,
porque no comprendes aun mi existencia,
como lo que se escribe, con la mano izquierda,
no dudo en lo que suelo ser,
más tú dudas de mi procedencia, de mi saber,
como si supieras todo de mí, que cruel;
no sabes, que aun siendo silencio,
pierdo mi esencia, como tú, esa paz interna,
porque no conoces de mil placeres,
siendo el ruido de mi mundo, solemne criatura,
mas el tiempo, guarda heridas,
como el silencio las cura,
no soy de papel, pero sobrescrito estoy,
sobre tu pecho andante, colmándote dolor,
porque soy valiente, soy constante, dominante,
como lo que aqueja a la sociedad, ese ruido de amor,
que no lleva maldad…
Déjate llevar, por
el camino, sin razón,
como andan los demás, el mundo,
llevando un cuerpo moribundo,
y en las manos roto un corazón,
ni el silencio, ni el olvido,
no son demostrables, son implacables,
como duras en mi tormento,
siendo el ruido más eterno, duradero,
y ahora siendo lo que soy, en el universo,
no tengo nada que decir, solo tengo constantes,
me derivo, me multiplico, mas nunca muero…