Duda
Te apoderas de mí, como una peste,
causando revuelo en mi mente,
me sostienes esperando, obtener mi sabiduría,
cautivándome sin remedio, en tu cruel seducción;
a veces pregunto, porque me elegiste,
porque te atravesaste en mi corazón,
si abriste caminos, como nunca imagine,
No sé, si ese placer te llena, te alimenta,
pero mi alma se destroza en el silencio,
causando una honda herida,
que alimenta mi sufrimiento;
eres cruel, fría, seductora,
te adueñas de lo que no es tuyo,
como de este tierno corazón,
que hoy se debate entre la vida y la muerte,
que hoy se hunde en el silencio,
esperando una respuesta del tiempo,
esperando tal vez, se acabe este cruel tormento;
me traicionas, al evitar que sepa la verdad,
me cautivas en el horizonte desértico,
quieres cada milímetro de mi ser,
para jugar con él, a tu antojo;
hoy miro, mi cuerpo inerte,
abatido por tu delirante codicia,
creces en medio de la soledad,
en medio de mi sufrimiento, morir,
ya no hay vida, en medio de mi alma,
acabas con cada gota, mi sangre,
succionas mi mente, en tu atroz desliz,
ya no soy el mismo, ni el de antes,
soy lo que en tu juego, eh de aprender,
como el tiempo, como el olvido,
como aquello, que acaba poco a poco, con mi vida…