Divididos por el camino, separados por el destino…
Sentados en una banca, en medio del laberinto de la sociedad,
un vaivén de personas, estaban tristes,
como evitando que el tiempo pasara por ellos,
sus ojos transmitían melancolía,
sus manos separadas por el abismo, de una distancia desconocida,
y sus gestos atenuantes, me explicaban su penuria;
ella lucia triste como si el tiempo la olvidara,
el poco a poco se acercaba hacia su mano,
no era el viento, tampoco la brisa,
era el silencio confundido en medio de la gente,
que caminaba deprisa,
eran dos tristes historias que terminaban en una despedida;
de sus ojos brotaban lágrimas del corazón,
quién diría que el amor, causara tanto daño…
Se detuvo el tiempo, sin pensarlo en un momento,
ella se marcho, con los ojos llorosos,
bajo el gesto más triste que tiene el desamor,
y el solitario, en aquella banca quedo…
Dos tristes historias, que el tiempo dejo,
que junto a él se quedara en el olvido,
divididos por el camino, separados por el destino…