Mi dulce dolor...
Mis ojos se engrandecieron, en medio de la turbia realidad.
de sueños creados en la batalla más sangrienta;
no puede ver más, más que el rojizo cielo oscurecer,
y mis manos atadas no pudieron responder, más mi boca cerrada,
se llenaba del salado y amargo placer,
y moría tan pronto como renacía de mis cenizas,
no veía más que el suelo endurecer y mis labios ensangrentarse,
dulce delirio de un olvido, perdido en la locura,
me enterraron justo en medio de mis oscuros pensares,
y me torne junto al sangriento cielo, a mi dulce placer,
a mi oscura realidad…
Hoy rebajado sin vista al más allá, se durmió mi esperanza,
de verte una vez más, dulce crueldad del silencio,
dulce ternura del dolor, cariñosa y vital muerte;
que en la oscuridad se pierde mis manos,
mi cuerpo, mi aliento…
ya no sé nada de mi vida, mas dependo del dolor,
y hoy mi sangre recorre tu piel envolviéndote en mí,
fusionándome con el color de tus ojos,
con la fría y dulce realidad, y muero en tus brazos,
al probar el dulce veneno de tus labios, mi dulce dolor…