Abriles inesperados…


El despertar de estas mañanas silenciosas,
me sumergen en el recuerdo de tu beso,
de tu caricia tierna sobre mi rostro,
del palpitar despacio de nuestros cuerpos,
sobre el espacio, nuestro cielo,
dos cuerpos duermen en el vaivén de un rose,
en el descanso eterno, del pasar del tiempo…


La calma de este inmenso paraíso,
hace aun más tenue este encuentro,
donde las almas responden al llamado del amor,
al suspiro eterno de nuestros sueños,
que en medio de esta calma, somos dos luces en invierno,
y aun siendo primavera, no hay flor,
que tenga la fragancia silenciosa de tu cuerpo,
ni beso que contenga la sonrisa del otoño,
que en estas mañanas felices del sol,
nos guardo el verano de nuestros abriles inesperados…

Entradas populares